José Luis Santana Ochoa

TAREA POLITICA por José Luís Santana Ochoa.*

 

 

Si la Secretaría de Salud y Bienestar Social del Gobierno del Estado de Colima continúa sin resolver los graves problemas de corrupción e incapacidad de respuesta a las demandas de atención médica y hospitalaria  que la aquejan; y si en ella persisten corrupción, “muchas carencias, desorganización y descuido”, la responsabilidad es de quien ahí manda y gobierna con el cargo formal de Director Administrativo, José Julián Martínez Barrera, investido con poder decisorio total por el permisivo titular formal a distancia de la misma, Ignacio Federico Villaseñor Ruiz, quien en su calidad de adjunto, como José Ignacio Peralta, todo el tiempo se la pasa pajareando fuera de la entidad.

Hay que recordar que mediante oficio Número CAJ-996/2007 de fecha 16 de Mayo de 2017,  Don Ignacio Federico, Secretario Adjunto,   le otorgó a Don José Julián, Secretario de a de veras,  facultades “para que suscriba en tiempo y forma los contratos eventuales por tiempo determinado y/o de prestación de servicios profesionales asimilados a salarios y/o de honorarios, arrendamientos de bienes inmuebles, así como adquisiciones y/o servicios, con la finalidad de que los procedimientos administrativos sean ágiles, eficientes y de calidad respecto de los servicios que presta esta Secretaría a mi cargo”, patente de corso con la que el así empoderado funcionario le ha entrado con fe al bailazo de los moches, entres, retornos y desviaciones de recursos millonarios al son que le ha tocado su padrino y cómplice el israelita  Efraín Hendy Zaga. Amigo carísimo de José Ignacio.

Al verdadero Secretario de Salud y Bienestar Social del Gobierno del Estado, José Julián Martínez Barrera,  y no al Adjunto ausente de la misma, Federico Villaseñor Ruiz, es a quien hay que reclamarle la falta de medicamentos y material de curación provocada por su compra simulada de 40 millones de pesos, y las notorias fallas en cobertura y calidad de los servicios de salud que el personal médico y paramédico presta cada vez en condiciones más precarias a la población objetivo que siempre termina pagando las trapacerías de los funcionarios corruptos. Martínez Barrera, el real titular de la SS y BS y no al Adjunto Villaseñor Ruiz, debe informar también del “negocito” que se sabe hizo con el arrendamiento muy por arriba del precio de mercado de un lote de vehículos para la Dependencia.

Si el tan cantado “Hospital Materno Infantil” que dizque iba a entrar en servicio el pasado mes de agosto,  por falta de equipamiento y plazas laborales (sólo están autorizadas a la fecha 50 de las 400 que necesita) ha resultado puro cuento y devendrá en mero centro de salud, ni siquiera en clínica de maternidad como las muchas que la iniciativa privada opera en las cuatro grandes ciudades del estado, las mentadas de madre debe recibirlas el mismo Director Administrativo investido en los hechos de Secretario de Salud y Bienestar Social, nadie más. Los pacientes a quienes se les hizo alentar que a partir del día 1 de este mes de septiembre iban a tener acceso a consulta médica, laboratorio de análisis clínico y rayos x, deben reclamarle a Julián Martínez Barrera por el engaño de que  los ha hecho víctimas.

Porque “el descuido y desaseo en el manejo de los recursos públicos”  siguen igual o peor en la Secretaría de Salud del Gobierno del Estado de lo que estaban  en los gobiernos para olvidar de los nefastos Jesús Silverio Cavazos Cevallos y Mario Anguiano Moreno, para hacer feliz al gremio médico y paramédico del estado y a  los miles de colimenses que necesitan de los servicios médicos públicos, José Ignacio Peralta debe a la voz de ya correr a escobazos a José Julián Martínez Barrera, para que así honre su pronunciamiento de que “a todos los secretarios del gabinete estatal les estaré exigiendo cuentas y el cumplimiento de metas y objetivos, pero sobre todo una honestidad intachable, que es un reclamo no solamente mío, sino de toda la sociedad porque no aceptamos más irregularidades o actos de corrupción en el Gobierno del Estado”.

EL ACABO

  • “Denuncias van y denuncias vienen y ninguna autoridad hace nada para recuperar los millones de pesos desviados del presupuesto de salud a los bolsillos de funcionarios de la SS y BS y de sus cómplices traficantes de influencia e información privilegiada, mucho menos para enjuiciarlos. El gran distractor que es la violencia desatada por el crimen organizado en Colima está siendo aprovechado por varios funcionarios peraltistas que llevan ya más de un año de Hidalgo, incluidos los “boutique” que según uno de ellos son los que le dan lustre y brillo a la administración estatal plagada de fuereños”.
  • Reprobado con tres de diez de calificación, el gobernador de la felicidad y la seguridad se declara presto a “general una reconciliación entre sociedad y gobierno y trabajar juntos y en equipo”, modalidad ésta que, por cierto nunca se le ha dado en su vida. ¡Demasiado tarde, José Ignacio, demasiado tarde¡

*#Columnista G8 INdependiente

José Luís Santana Ochoa

Analista político

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