TAREA POLITICA

El hecho de que la mayoría de los colimenses viva con el Jesús en la boca no debe afectar  la seguridad de José Ignacio Peralta, por ello se vale que lo acompañen día y noche decenas de guardias personales y utilice para sus traslados por tierra potente camioneta de lujo con blindaje máximo para que resista cualquier impacto balístico de grueso calibre. Por supuesto que, contrario a lo que expresa sobre el tema el Coordinador Estatal de Movimiento Ciudadano, Leoncio Morán Sánchez, el gobernador tiene derecho a vivir seguro  y feliz, así su buena ventura contraste con la indefensión en que se haya la gente de a pie carente de cualquier blindaje.

Lo que menos importa es saber si la adquisición de la unidad GMC Yukon Denali 2016 blindada con valor de 3 millones de pesos por parte de la administración peraltista para que José Ignacio viaje cómodo, veloz y seguro, se hizo mediante contrato de compraventa o de arrendamiento como a destiempo alegó la Coordinación de Comunicación del Gobierno del Estado, después de que el Secretario de Administración y Gestión Pública , Kristian Meiners Tovar , le había contestado loro y lirondo al Grupo Reforma que “esa información (la adquisición de la ya famosa camioneta) es de tipo clasificada, porque el tema es de seguridad. No se puede dar información sobre la camioneta por ser vehículo de seguridad del Gobernador”.

Si el vehículo de marras fue adquirido en propiedad, debe suponerse que la operación fue financiada  con una pequeña parte de los cientos de millones de pesos ahorrados por José Ignacio  gracias al manejo honesto que ha venido haciendo del dinero de los colimenses , aunque la lluvia de millones y millones de pesos registrada a últimas fechas en beneficio de la Universidad de Colima (262) , Tecnológico de Colima (13.5), el ex cuñado de Carlos Salinas de Gortari vendedor del predio La Campana (190), etc., más de 500 millones de pesos en total, hace pensar que la tan invocada quiebra financiera en que recibió JIP el changarro ha sido puro cuento chino.

Por supuesto que la adquisición por compra o arrendamiento de la GMC Yukon Denali 2016 blindada  “no soluciona la problemática del estado” como fustiga el locochón de Locho, pero tampoco es como él cree “un dinero tirado a la basura”, sino canalizado al fortalecimiento de la industria automotriz y del blindaje vehicular en México o de la del arrendamiento de maquinaria y equipo en su caso.

Se equivoca Morán Sánchez cuando afirma que “aunque el gobernador ande en esa camioneta blindada no puede estar tranquilo, ni puede estar bien, ya que los casi 700 mil habitantes que viven en Colima, ni nos sentimos seguros, ni nos sentimos felices. Él cada noche que se acuesta, tiene que estar pensando en toda la gente que vive en las colonias populares, que está siendo robada”, pues José Ignacio duerme a pie tendido porque todo se le resbala. En lo que sí acierta el claridoso comerciante de la calle Madero es en su afirmación de que “el gobierno de Peralta Sánchez, no tiene pies ni cabeza”. Su exigencia de que renuncie  el Secretario General de Gobierno, Arnoldo Ochoa González, “responsable de la coordinación de seguridad, quien a lo largo de su vida ha demostrado su incapacidad y complicidad, y su nivel de corrupción que es histórico”  viene a sumarse a la que hace unos días hizo un columnista simpatizante de JIP  en el sentido de correr a todo el “gabinete de incompetentes”, menos a Don Arnoldo y a Don Carlos Salazar Silva, Secretario de Salud.

En la misma tónica lochista, el presidente de CDE del PAN, Jesús Fuentes Martínez, argumenta que “pese a la crisis financiera que vive el estado, el gobierno de Nacho no escatima en gastar recursos para su seguridad”. Y que la compra de la camioneta blindada por parte del Gobierno del Estado “es una incongruencia, ya que supuestamente estamos en tiempo de crisis económica. No encuentro palabras para calificar esta situación esto es grave (…) todos los colimenses estamos exigiendo como un tema prioritario, que se atienda la seguridad en el estado de Colima. Él se puede comprar una camioneta blindada totalmente, que es única y exclusivamente para el gobernador. Esto es totalmente criticable”.

EL ACABO

  • Urge que la prensa peraltista, de manera especial los columnistasnachoperalta@mail.com, una vez más, justifique otra impopular decisión tomada por  su gobernador. Y seguirán bastos.
  • Sobre el tema, la Coordinación General de Comunicación Social salió a precisar que “el Gobierno del Estado no adquirió ningún vehículo nuevo para transportar al Gobernador del Estado; la camioneta a la que hace referencia la publicación, es arrendada”. ¡No pos’ sí¡ Pero de que la adquirió rechinando de nueva,  así haya sido vía el arrendamiento que al final del día resulta más caro,  y se traslada tan campante como Don Sebas  en ella, no hay ninguna duda. ¿O sí?

 

José Luís Santana Ochoa

Analista político

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