Javier Montes Camarena

El poder sólo hace feliz a los ignorantes porque es la única manera de sentirse importantes” Ana Wolf.

Déjenme decirles que: No conozco personalmente a Héctor Insúa García alcalde de la ciudad capital del Estado pero, sí sé que va agarrando una fama no muy recomendable de pendenciero, conflictivo, escandaloso, prepotente, mala paga y bravero y, eso, no le hace bien a la ciudad capital.

Y es que Insúa García como presidente municipal de una ciudad fracturada como Colima, más allá de sus heridas físicas, padece lesiones y los agravios del desencanto, el enojo, la rabia y la impotencia de miles de ciudadanos capitalinos que ven afectados sus patrimonios, sin tener a la mano, el remedio para parar en seco a un alcalde inhumano, soberbio y majadero.

Una ciudad lastimada porque miles de ciudadanos han visto pulverizada su maltrecha economía ante un abusivo y exagerado aumento en el impuesto predial, un alcalde que ha hecho obras mal hechas, como las banquetas, con la justificación de la modernidad y una supuesta, reparación.

Héctor Insúa debería dejar de lado su impertinencia, su prepotencia, su demagogia y, de paso, atemperar sus falsas actitudes de buen samaritano que realiza obras que ni por asomo benefician a los habitantes, el caso de las banquetas ha causado rechazo y, en muchos de ellos, los vecinos, han tratado de impedir los trabajos.

En caída libre. Interesado en “reelegirse” el alcalde capitalino Insúa con mucha anticipación y tenaz perseverancia se va peleando con todos y contra todo, con sus torcidas actitudes está haciendo lo suficiente para que Fuenteovejuna lo condene, su decisión suicida lo lleva directo al cadalso político.

¿Cuál es la dimensión de la dignidad de un político como Héctor Insúa? ¿Cuál tendría que ser el grado de rechazo, reproche y desprecio que tendría que expresar el pueblo de la ciudad capital para que Insúa se vea obligado a tocar retirada de su intención de continuar en la política?

Encerrado en su bunker municipal el panista Héctor Insúa García no escucha a nadie, son claros los indicios de que ningún consejo sensato le alienta a tomar decisiones más o menos coherentes, sensibles, racionalmente humanas.

Su lenguaje corporal refleja el hastío de un tipo rencoroso, mala alma y, unos ojos, que no transmiten el brillo de una saludable inteligencia, anda perdido y con la espada desenvainada acusando, señalando de sinvergüenzas a empresarios, a sus propios funcionarios y de paso, le revira a la Gobernadora madre con quien libra episodios acusatorios de muy mal gusto, en éste caso, el alcalde capitalino se ve mezquino y desbozalado, mientras tanto, la dueña del Diario deja ver lo que Enlacemanzanillo ha dicho: la tía remolona y decrépita ya no espanta a nadie, mucho menos, asusta, para extorsionar con su hoja parroquial. Vaya duelo.

Nuestro personaje de hoy se presenta como el arquetipo de la avaricia, del agandalle, he allí el método. Qué se puede esperar de un tipo que no entiende los tiempos de “austeridad”, a él le vale, él va por el pillaje perfecto, tiene un sueldo estratosférico que él mismo se ha incrementado dejándonos ver a un presidente municipal omnipotente, sumamente criticado y señalado por su mal actuar.

En esta circunstancia el alcalde panista de la ciudad capital Héctor Insúa carece de esqueleto ético-político, es un banquete para sus malquerientes, el sindicato, regidores, empresas y medios de comunicación que le han tomado ya la medida, su administración municipal no vive días ordinarios sino extraordinarios.

Los contrasentidos y la desesperación de quien es (para desgracia) la principal figura política del Ayuntamiento de Colima no ayudan porque Insúa ha perdido el oído y la vista.

Pobre de Héctor Insúa, ha sembrado vientos, ya cosecha tempestades.

Ahí se ven.

ENLACITOS

LA GENERALA REGIÓN IV: La prepotencia, soberbia, majaderías y escándalos de la secretaria general del PRI estatal Lizet Rodríguez ya causaron división y hasta algunas dimisiones en los comités municipales del tricolor ante la mirada alcoholizada de rogelio rueda quien de paso, también sufre de las mentadas y los feos modos de Doña Lizet, quien está convertida en toda una “Matrona”, así se conducen las niñas millonarias de del PRI. ¿Será pariente de Insúa?

AL TÍO LOLO: Cuando quieras que no se resuelva un problema político crea un “Comisión” y no pasará nada (al tiempo) así andan en el Congreso del Estado los diputados de la LVIII Legislatura con el escabroso asunto de pillaje del exgobernador Mario Anguiano Moreno. Al tiempo.

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