Como ya lo he comentado en otras colaboraciones, nuestro organismo está formado por 50 trillones de células, dentro de las cuales existen cuatrillones de moléculas y átomos, funcionando en una perfecta coordinación, bajo las leyes de la herencia y predominantemente del entorno. Para vivir necesitamos nutrientes, oxígeno y agua, en consecuencia la calidad de dichos elementos, es clave para la salud.

Todos los días, estamos expuestos a miles de factores que amenazan nuestra integridad, entre éstos se encuentran los radicales libres o elementos oxidantes, que son aquellos átomos o moléculas que han perdido un electrón, su contraparte se llama antioxidante o reductor y es la molécula o átomo que ofrece o dona electrones, a quienes los perdieron; los primeros perjudican las células y los segundos las protegen o curan, ambos existen dentro y fuera de nosotros.

Todos los seres humanos estamos pagando tributo a la modernidad y, a la comida rápida, recibiendo entre 10,000 y 1,000,000, de radicales libres al día, mediante los conservadores, saborizantes, colorantes y otros aditivos que van en los nutrientes. El cloro, el flúor, sulfato de aluminio y óxido de hierro acompañantes del agua. Asimismo el oxígeno, principal radical libre dentro del organismo, nos perjudica más todavía, cuando se hace acompañar de radicales libres externos, como el monóxido de carbono, óxido de nitrógeno y óxido de azufre, lo cual sucede casi siempre.

Como podemos ver estamos en una oxidación permanente, primero porque el O2 es protagónico en toda reacción donde se produce energía y en las mitocondrias o calderas celulares hay constante actividad energética, durante la producción del adenocín trifosfato (ATP) que es la moneda de cambio celular. En ese lugar, el átomo de oxígeno realiza diversas actividades, que benefician a nuestras unidades vivientes, pero al mismo tiempo las perjudica, cuando pierde un componente subatómico, en este sentido es como el sol, amigo cuando sus radiaciones ayudan a la producción de la vitamina D y enemigo cuando los rayos ultravioleta del mismo perjudican los tejidos, o bien como el amor apache “ me haces tanto daño, pero sin ti, me muero”. Para fortuna nuestra el organismo sabio, produce sus propias defensas lideradas por el antioxidante maestro o glutatión. Esta molécula formada por los aminoácidos, glutamato, lisina y cisteína, se encuentra dentro de las células y evita que los radicales libres dañen sus membranas y los ácidos nucleicos o material genético, ayudando además a otros antioxidantes como la vitamina C, D y E, el silicio etc, en sus funciones protectores. El Acido alfa lipoico o Acido hialurónico, que habita fuera y dentro de la célula, lo producimos todos, colabora con otros antioxidantes y tiene la capacidad para evitar oxidación en el tejido graso, dándole protección a todos los órganos, y sistemas, como el nervioso central, quien dada la cantidad de oxígeno que recibe, resulta muy vulnerable a la oxidación. Estos antioxidantes naturales y los ingeridos en la dieta, mantienen un equilibrio interno entre la oxidación y reducción, cuando éste se rompe, entramos en estrés oxidativo, y podemos padecer graves enfermedades.

Como podemos ver, tenemos infinidad de recursos para prevenir patologías, primero contribuyendo a la producción de glutatión mediante la ingesta de toronjas, mandarinas, peras, espinacas, brócoli, aguacate, manzana, espárragos, nuez y cúrcuma, todos ellos son precursores del maestro protector , no lo contienen, de estar dentro de ellos, el jugo gástrico lo destruiría. Luego debemos comer buenas cantidades de espinacas, acelgas, camotes, papas, brócoli, salmón, manitas de cerdo, cartílagos, riñón, hígado, corazón de animales y huevo de gallina de rancho, ricos en ácido alfa lipoico, o en sus precursores quienes terminarán al igual que él dentro del organismo porque ambos se absorben. Por último tienen capital importancia los antioxidantes externos, la mayoría proceden del reino vegetal y están conformados por grupos variados de acuerdo a su composición química. El grupo de carotenoides contenidos en la zanahoria, tomate, espinacas, berros, lechugas, acelgas, pimiento rojo y otras verduras de hoja verde oscura, algunos de los cuales terminan, convertidos,dentro del cuerpo en vitamina A. Los betacarotenos primos hermanos de los primeros , están contenidos en las calabaza, mandarina y naranja junto con la vitamina C y en algunas especias marinas como el camarón , langosta, salmón, trucha, y otros crustáceos con el nombre de astaxantina, ésta última es el antioxidante más potente descubierto hasta ahora ,es gran donador de electrones y mientras cualquier otro antioxidante dona uno cada vez, este brinda hasta 20 por evento, se forma luego de que las especies marinas, fagocitan la microalga Haematoccocus Pluvialis, y en la actualidad se sintetiza en Hawái siendo utilizada en muchos lugares por deportistas de alto rendimiento.

Otros antioxidantes perteneces al grupo de Allium sulfuros representados brócoli, rábano , ajo y la cebolla, ellos actúan además contra el envejecimiento, los tumores y las infecciones por su contenido de azufre, quercetina( éste antioxidante es del grupo de los polifenoles), alicina (antibacteriano del ajo), selenio y vitaminas.

Finalmente los antioxidantes más investigados son los Polifenoles (se llaman así por sus grupos fenólicos) o fitonutrientes que dan color, sabor, aroma astringencia y protección contra radiaciones a la planta y sus frutos, se considera son el sistema inmunológico de ellas .Están representados por la vitamina E que forma parte de nueces, semillas y frutos secos aquí englobamos también al resveratrol encontrado en las uvas, moras azules, y cacahuates, a los lignanos presentes en las semillas de linaza, los cereales, algas y leguminosas, al ácido ascórbico o vitamina c, presente en guayaba, kiwi y naranjas en cantidades significativas. Por último la vitamina D, u hormona esteroidea quién adicionalmente ayuda al aprovechamiento del calcio, la encontramos en los hígados de pescado, el caviar, las ostras, mantequilla y cereales fortificados.

Para concluir les comento que la European Journal Clinical Nutritión presentó a; el clavo, anís estrella, cacao en polvo, orégano mexicano, semilla de apio, chocolate amargo, semillas de castaño, sauco negro,, salvia seca, romero, hierbabuena, tomillo, moras azules, grosella negra, alcaparras, aceitunas negras, avellanas y nueces, como los polifenoles, con mayor poder antioxidante, la mayoría de ellos están a nuestro alcance, como lo están también las catequinas del té verde o Camelia Sinensis, el gingerol del jengibre, la curcumina de la cúrcuma cuya absorción es plena cuando se asocia a la piperina de la pimienta negra, éstas últimas son poderosos antioxidantes, antinflamatorios, antienvejecimiento y anticancérigenos.

Tomado del muro del Dr. Ricardo Ramírez Ramírez, publicado el  01 Abril del 2019.

Dr. Ricardo Ramírez Ramírez

Médico Pediatra (UNAM); Presidente de la Asociación Colimense de Consumidores ; activista social.

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