TAREA POLÍTICA por José Luís Santana Ochoa

 

El impacto negativo en la economía estatal de la pandemia del Coronavirus (Covid-19) obliga a realizar ajustes en las nóminas del Congreso del Estado, de los cabildos y de las burocracias municipales y la estatal. También, a revisar las cargas financieras laborales de los trabajadores sindicalizados que tienen a los ayuntamientos, dependencias municipales y gobierno estatal endeudados hasta la coronilla. Aunque se espanten, un nuevo acuerdo entre patrones y sindicatos apegado a la capacidad recaudatoria de los gobiernos y a las condiciones del mercado laboral, es impostergable.

Más que aportar un mes de sus ingresos básicos para atender la pandemia, lo que deben hacer a la voz de ya los diputados integrantes de la LIX Legislatura Estatal es darle cauce a la iniciativa que hace poco más de un año les presentó Francis Anel Bueno Sánchez de reformar los Artículos 24, párrafos primero y segundo; 25, párrafo tercero y 37, todos de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Colima, para reducir el número de Diputados Locales del Estado de Colima a 17, de ellos 12 de mayoría relativa y 5 de representación proporcional.

El mismo argumento de destinar los recursos ahorrados a otras finalidades de mayor importancia y trascendencia como los rubros de salud, alimentación, educación y seguridad, por ejemplo, que esgrimió en su oportunidad Sánchez Bueno para tratar de convencer a sus compañeros de legislatura que entonces la juzgaron de cotón largo, sigue siendo válido y de mayor peso y contundencia ante la estrechez económica que hará imposible cubrir los 115 millones de pesos que como presupuesto tiene el Congreso del Estado para este año 2020.

En tanto llega la próxima LX Legislatura adelgazada a 17 integrantes, los 25 de la actual deben no sólo abstenerse de incrementarse el presupuesto para el próximo año 2021 sino bajarlo drásticamente al punto de que sea casi casi nomás para no cerrar las puertas. Será criminal que los actuales diputados no decreten como deben, el necesario y urgente adelgazamiento que les planteó funamentadamente la MORENA Anel Bueno Sánchez, y vayan a salir con su domingo siete. Muy a tiempo están de responderles a los colimenses aligerándoles tan pesada carga presupuestal.

Tan importantes como los ahorros que se generarían con el enjutamiento de la membresía de legisladores locales de 25 a 17, sería la ganancia en calidad que se lograría al tener los ciudadanos a partir del 1 de octubre legislaturas integradas por cuadros políticos mejor seleccionados por los partidos políticos que los postulen y por los ciudadanos que los elijan, pues entre menos será más difícil que se escondan sujetos muy limitados de entendederas como muchos que pululan en la LIX.

Como lo que es parejo no es chipotudo, los mismos diputados de la legislatura en funciones deben disminuir a la mitad el número de regidores para los diez ayuntamientos del estado, pues son demasiados, representan una pesada carga que, sumada a la del exceso de funcionarios municipales y empleados de confianza, y a las prestaciones de los trabajadores sindicalizados, tienen financieramente quebrados a casi todas las administraciones municipales. Lo mismo aplica a los 500 diputados federales y 128 senadores de la República cuyo mantenimiento tiene muy castigado al pueblo de México. Menos representantes populares y bien pagados para exigirles calidad, pues lo barato y abundante siempre sale caro.

Ojalá que entre los males asociados a la pandemia del Coronavirus (Covid-19) venga el bien que representaría la reducción del número de diputados locales y regidores a partir de la LX Legislatura Local y de los próximos cabildos 2021/2024. Nada justifica que los representantes populares le cuesten tanto al pobre, sabio y bueno pueblo de Colima. ¿O sí?

EL ACABO

ü La industria restaurantera y de alimentos condimentados que por su propia naturaleza es propicia al contacto directo y personal entre clientes y prestadores de servicios, cara a cara, ha tenido que reconvertirse para salvar la sana distancia a través de proyectos como “La Mesa Puesta” que la CANIRAC-Colima está ya promoviendo con un muy bien logrado video que abre su exdirigente Sergio Conteras Ochoa: “ En todo el País nos estamos reinventando en nuestros centros de trabajo, ingredientes y platillos, para seguir juntos pero desde casa”.

ü Y cierra la Secretaria de Turismo del Gobierno de Estado, Mara Íñiguez Méndez: “Consumir la rica gastronomía de Colima, nos permite apoyar al sector restaurantero, porque con cada pedido que tú haces, hay pasión y recetas típicas de grandes cocineras y cocineros tradicionales, para que ahora nos pongan la mesa, sin salir de casa”.

ü En reconocimiento a su trayectoria directiva en el importante gremio, Francisco Cuevas Martín (Wings Army) y Sergio Conteras Ochoa (Origen Latino) recibieron de su líder nacional, Francisco A. Fernández Alonso M., sendos nombramientos como Vicepresidente Regional Pacifico y Vicepresidente de Turismo, respectivamente, cargos de una proyección en la industria restaurantera y en turismo nacionales.

José Luís Santana Ochoa

Analista político

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