Nota enviada por Vladimir Parra, íntegra:

Desde mayo de este año, los gobernadores que integran la autodenominaba “Alianza Federalista” y que ahora han anunciado su salida de la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO), han emprendido una serie de acciones en contra del Gobierno de México y se han convertido en opositores sistemáticos a la #CuartaTransformación.

Lo denunciamos entonces y lo reiteramos ahora: esos 10 gobernadores, incluido el de Colima, José Ignacio Peralta Sánchez, tienen algo en común: sus gobiernos son los más endeudados, son los que tienen una menor aprobación de las y los ciudadanos, y la mayoría de ellos ha tenido un pésimo manejo de la pandemia en sus entidades.

Este frente de gobernadores anti-AMLO lo único que quieren es más dinero, a pesar de que, como la ha dicho el Presidente, el Gobierno Federal ha transferido puntualmente todos y cada uno de los recursos convenidos por concepto de aportaciones y participaciones. Incluso se han comenzado a aplicar los 60 mil millones de pesos del Fondo de Estabilización de los Ingresos para las Entidades.

Insisten en una revisión del Pacto Fiscal, pero han rechazado apretarse los cinturones y llevar a cabo medidas de austeridad que permitan ahorrar recursos y aplicarlos en el bienestar del pueblo; lo que ellos quieren es su propio bienestar y seguir creciendo sus patrimonios. La derecha se rige por intereses.

Aquí en Colima, el Gobernador del Estado ha crecido la deuda pública global a más de 6 mil 500 millones de pesos. Un verdadero despropósito en contra de los colimenses. En lugar de salir de la CONAGO, el gobernador de Colima, debería salir del gobierno, debido al manejo irresponsable que ha llevado a la entidad a la zozobra en materia de salud, economía y seguridad.

En Coahuila, Miguel Ángel Riquelme Solís recurrió a un crédito por 978 millones 047 mil pesos; con lo que la deuda de ese estado llegó a 37 mil 250 millones de pesos. En Jalisco, el gobernador Enrique Alfaro Ramírez pidió un crédito por 6 mil 200 millones de pesos este año y antes de eso, pidió uno de 5 mil 700 millones.

En Michoacán, Silvano Aureoles Conejo contrató en siete meses deuda pública de corto plazo por 3 mil 900 millones de pesos, según lo denunció nuestro compañero diputado por Morena, Alfredo Ramírez Bedolla. En Nuevo León, el gobernador Jaime Rodríguez Calderón contrató en marzo deuda adicional por dos mil 895 millones de pesos. En Tamaulipas, el gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca logró que el pasado 8 de abril el Congreso del estado le autorizara solicitar un crédito por 4 mil 500 millones de pesos.

El gobernador de Colima y sus amigos los gobernadores fiesteros, han desestimado el mandato popular del 2018. El pueblo votó por una transformación, votó porque el dinero público se ejerciera de manera honrada, se aplicara austeridad, porque la gente más necesitada estuviera en el centro de las políticas del gobierno, no votó por más gasto inmoral ni votó porque los gobernadores se siguieran enriqueciendo. Por eso el Presidente AMLO sigue teniendo más de 60% de aprobación en Colima, porque están a favor del cambio de régimen.

En lugar de reunirse con los gobernadores golpistas y andar de paseo, el gobernador Nacho Peralta debería estar en Manzanillo atendiendo los problemas que se presentaron por la Tormenta Tropical “Hernán”, sólo fue y se tomó unas fotos, y no han hecho nada para ayudar a las y los manzanillenses. La gente sigue esperando su apoyo. La gente quiere resultados, no que ande haciendo politiquería, con miras a las elecciones del año entrante. No es posible que sea tan irresponsable.

Es inadmisible que haya tomado decisiones sin consultar a la gente para conocer si se estaba de acuerdo o no en salir de la CONAGO. El gobernador NO escucha a su pueblo, es indolente con el sentir popular. Basta de hacerle tanto daño Colima.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.